Seminario Interuniversitario de Investigadores del Fascismo

Theodoros ANGELOPOULOS: “Meres tou ’36” (1972) – El conflictivo verano del 36

Meres tou '36 (1972)

Esta vez os proponemos un viaje a la Grecia del verano de 1936 de la mano de quien probablemente ha sido uno de los mejores directores europeos de las últimas décadas, Theo Angelopoulos, tristemente fallecido a principios de 2012 cuando rodaba su última película sobre los efectos de la crisis en el país heleno (1). La obra del realizador griego contrajo de principio a fin un firme compromiso con la realidad de su tiempo y una búsqueda incansable de la identidad y las raíces a través de la historia y la memoria. A pesar de lo controvertido de su estilo, eminentemente reflexivo, los viajes de sus películas entre el norte y el sur del país en busca del origen y razón de ser de la Grecia de ayer y de hoy, siempre a medio camino entre el Mediterráneo y los Balcanes, se han convertido a estas alturas en una referencia ineludible del cine europeo (2). Pero esto vendría después, con algunos de sus más conocidos trabajos como O Melissokomos [El apicultor] (1986), Topio stin omichli [Paisaje en la niebla] (1988), To Meteoro Vima tou Pelargou [El paso suspendido de la cigüeña] (1991), To Vlemma tou Oddysea [La mirada de Ulises] (1995) o Mia aioniotita kai mia mera [La eternidad y un día] (1998). Lo que es común a todas sus películas, entre ellas Meres tou ’36 [Días del ‘36], es la reflexión respecto a los límites de la representación de la historia a través del cine, convirtiendo la poesía llevada al séptimo arte en un viaje al pasado por medio de la inevitable refracción del presente.

Theodoros Angelopoulos

Theodoros Angelopoulos

Probablemente, Meres tou ’36 es una de las obras más complejas del director griego para los no helenos o, directamente, para los que no conocen un poco la historia de Grecia. En este sentido, cabe tener en consideración varias cuestiones fundamentales señaladas por el propio Angelopoulos: Meres tou ’36 es la primera película de una trilogía sobre la historia de Grecia que parte precisamente de ese mismo año, marcado por la implantación de la dictadura del general Metaxas –en castellano Metaxás- (3). No por nada, Meres tou ’36 fue filmada en plena Dictadura de los Coroneles (1967-1974), periodos entre los cuales el realizador encontraba muchos paralelismos. Por ello, la obra del director griego tiene el valor de ser una fuente de época, pues fue concebida exclusivamente como un mensaje codificado para la sociedad griega del momento y, por tanto, respondía a urgencias y dificultades propias de aquel momento, de ahí parte del interés que pueda tener para nosotros. Sin ir más lejos, el mismo Angelopoulos recordaba cómo al solicitar el permiso para grabar a la autoridad competente delegada por la junta militar éste “Se rió. Me dijo: ‘Escuche, sé lo que quiere hacer, pero no nos inquieta. Somos suficientemente fuertes. Puede hacerlo, no servirá de nada. Es un acto inútil. ¡Hágalo!’” De hecho, durante la presentación del film Angelopoulos acudió a cada première en Atenas para realizar una introducción que “era vaga porque la policía estaba presente en las proyecciones.” De modo que “Las preguntas del público eran: ‘A través de esta escena, ¿quería decir lo que hemos entendido?’. Y yo decía: ‘Sí’. Aplausos. Otra: ‘A través de esta escena, ¿quería decir lo que hemos entendido?’. ‘Sí’. Aplausos. Así, esta conversación tan vaga seguía un principio de la película”. Y es aquí donde el director nos deja la clave para comprender su obra, pues “En la película, no se dicen las cosas importantes: se susurran al teléfono, o se presentan de forma indirecta. Es lo que los críticos de cine han llamado le non-dit.” De hecho, se trata de un recurso muy utilizado y popularizado por la literatura rusa del siglo XIX crítica con la autocracia zarista. Así pues, como señala Angelopoulos predomina por completo “Un lenguaje completamente indirecto. Este era el principio de la película: hablar de forma indirecta para no dar la oportunidad al poder de intervenir con su policía. En caso contrario, todos habríamos sido detenidos. Jugar al escondite con el poder. Es como una guerrilla. ¿Cuál es el principio de la guerrilla? Apareces, desapareces, atacas. Es un golpe que se da para que los otros comprendan” (4). Sin lugar a dudas, esta percepción de su propio trabajo no es casual, y está plenamente relacionada con el efervescente clima cultural y político reinante en la Francia de los años anteriores al estallido revolucionario del 68, donde Angelopoulos se formó como director de cine. Por aquel entonces, la creación artística era concebida como una expresión de la militancia y compromiso del autor con su tiempo.

Creditos Meres tou '36

Lo que buscaba el director griego con Meres tou ‘36 era intentar “entender cómo se llega a una dictadura”, pues como bien señala él, “no cae del cielo”. Así pues, su objetivo no era otro que “a través de otra dictadura y la historia que le precedía entender la dictadura en la que yo vivía en esa época” (5). De hecho, los diferentes episodios de violencia política que desfilan ante nuestra mirada a lo largo del visionado nos retrotraen de forma casi inevitable a la conflictividad reinante en la España de esos mismos meses previos al frustrado golpe de estado y el inicio de la guerra civil. Son muchos los paralelismos que existen entre las crisis griega y española del periodo de entreguerras –aunque también son muchas las diferencias–, y eso es algo que percibirá el espectador familiarizado con la historia de España. Lo cierto es que esto debería animarnos a buscar en el caso griego una nueva perspectiva comparada. Sea como fuere, poca duda cabe que en ambos casos jugó un papel crucial el reto planteado por la modernidad, ante el cual nada ni nadie pudo permanecer al margen y de la cual se hicieron lecturas diversas de acuerdo con intereses diferentes. Esta situación obligó a buscar los medios y marcos para acomodar los cambios revolucionarios que estaban teniendo lugar en el país a todos los niveles y, así, sacar el máximo partido de ellos. Finalmente, el Régimen del 4 de Agosto instaurado por el general Ioannis Metaxas, representante por sí mismo de la más radical modernidad, se convirtió en la reacción violenta y la respuesta adaptativa frente al reto planteado por lo que se vivió en toda Europa como una suerte de aceleración del tiempo histórico (6).

Paron fabril Meres tou '36

Desde los mismos créditos iniciales, a través de una sucesión de fotos de época Angelopoulos nos traslada al clima de efervescencia social y política imperante en la Grecia de la primera mitad de 1936, señalando con particular hincapié la creciente movilización obrera y la omnipresencia del ejército en las calles. De hecho, el asesinato de un líder sindical en las primeras escenas durante lo que parece un paro fabril trata de poner en contexto al espectador, señalando los intentos del estado por desestabilizar y sabotear las organizaciones revolucionarias desde dentro. A lo largo de la película se nos muestran las formas de acción colectiva de los militantes obreros del Frente Popular griego, con un partido comunista muy consolidado, y la situación de clandestinidad en que se encontraban ya antes de la dictadura dado el control que los militares ejercían sobre el espacio público (7). Por otro lado, el director señala a través de los planos centrados en la inauguración de las obras del nuevo estadio olímpico la progresiva fascistización del discurso, la puesta en escena del poder y el modus operandi del estado en el periodo inmediatamente anterior al 4 de agosto, que es en el que se enmarca el film. Cabe señalar que Metaxas actuaba como primer ministro interino designado por el rey y confirmado por el parlamento griego desde abril de 1936, cuando empiezan a imponerse ya algunas de las dinámicas que marcarán la futura dictadura: el culto palingenésico al pasado glorioso de Grecia, el anticomunismo, la estética clásica, el papel clave de la Iglesia ortodoxa en la legitimación del régimen o el culto a la acción y a la juventud como garantías de futuro y pureza. De hecho, Metaxas creía estar inaugurando la Tercera Civilización Helénica [Tritos Hellinikos Politismos], heredera palingenésica de la Grecia Clásica y el Imperio Bizantino, un nuevo orden orgánico basado en sus propias formas de representación popular, en la unidad y la superación del Cisma Nacional [Ethnikos Dikhasmos] (8).

Lanzamiento de octavillas Meres tou '36

Paralelamente, Angelopoulos nos muestra la connivencia del establishment político tradicional –el partido liberal y el conservador–, con la deriva que están tomando los acontecimientos en la vida política y la realidad social del país, a lo cual se une el tibio “rechazo” paternalista de la diplomacia británica frente a los métodos expeditivos empleados por el estado en el control de la amenaza comunista. En este sentido, resulta particularmente significativa una conversación entre políticos griegos y diplomáticos británicos, que reflejaría la defensa de unos intereses bien concretos:

– Estoy preocupado, el momento actual parece crucial en toda Europa –señala uno de los británicos.
– ¿Qué dirías si estuvieras en España en pleno caos de la guerra civil? –le contesta uno de los políticos griegos.
– No lo entiendo. No compare, sólo busca el factor de estabilidad. Un nuevo orden –aclara otro de ellos refiriéndose a las medidas adoptadas por Metaxas.
– En general no apruebo las soluciones violentas –concluye el británico.
– Los problemas crean inseguridad y las finanzas se ven afectadas –responde de nuevo uno de los políticos griegos.

La escena es muy interesante por cuanto pone de manifiesto el lugar central de la guerra civil española en las conversaciones y los cálculos políticos de la época. En este caso concreto, actuó como el factor disuasorio que empujaría a Metaxas a mantener el ejército en las calles y, finalmente, a declarar el estado de excepción –aunque de facto ya existiera antes– el 4 de agosto de 1936, anticipándose a la amenaza de huelga general por parte de los sindicatos tras varias semanas de inestabilidad en las fábricas. Claramente, todo apunta a que nos encontramos en los días finales de julio y la dictadura se plantea como la única salida posible para evitar un daño mayor, de forma que se está buscando el beneplácito de los británicos para poder actuar en ese sentido. Por tanto, en medio de esta escena pretendidamente frívola atravesada por los usos y costumbres de la cultura liberal-burguesa, se nos muestra el modo en que las clases dirigentes europeas buscan la forma de contemporizar y encontrar puntos de confluencia para sus diversos intereses, negociando y mercadeando con el futuro de todo el continente. Esto sirve a Angelopoulos para presentar su visión de las cosas: “El argumento es la detención y luego la ejecución final [del protagonista].” Sin embargo, esto no es más que la excusa para enseñar cómo “El camino muestra un poder burgués, un gobierno y una situación completamente inestable, sin voluntad, sin fuerza, que permitió el paso a la dictadura. Para mí era muy importante”(8). Se trata de un análisis eminentemente marxista sobre el modo en que se forjan las bases sociales, políticas y económicas que permiten la implantación de una dictadura, en este caso la del Régimen del 4 de Agosto en Grecia, que no se aleja para nada de lo señalado y aceptado por buena parte de la historiografía para los casos paradigmáticos de la época, como el italiano o el alemán (9). Esto nos lleva inevitablemente a señalar que las peculiaridades y, por extensión, la naturaleza de la dictadura de Metaxas no han estado exentas de debate, donde algunos historiadores señalan cada vez con mayor fuerza su carácter fascista que, sin embargo, no estaría respaldado por elementos comunes a los fascismos paradigmáticos, como la existencia de un partido de masas o el acercamiento al Eje en política exterior, sin ir más lejos (10). Quizás, estos debates deberían invitarnos a revisar nuestra visión del fascismo genérico, sus orígenes y el proceso seguido en su llegada al poder, que no tuvo por qué ser unidireccional, si bien en estos casos podría funcionar la tesis sobre los régimenes fascistizados, que es la que hoy en día se aplica de forma casi indiscutible para el caso de España (11).

Reunión políticos griegos y diplomáticos británicos Meres tou '36

Así pues, las diferentes escenas de violencia política que se suceden a lo largo de la película, como la paliza propinada por dos hombres desconocidos al abogado del protagonista, un militante comunista y soplón de la policía encarcelado, ponen de relieve el estado de excepción reinante y el uso del terrorismo de estado como instrumento coactivo y, también, generador de consensos. Bajo la connivencia de Metaxas y su régimen, todavía en estado de gestación, tendrá lugar la detención y el asesinato del protagonista de la película, algo que queda simbolizado en las escenas donde el director de la prisión debate con diferentes expertos políticos, científicos y militares una posible salida al problema planteado por éste. El retrato del general Metaxas, con expresión muda, contempla desde lo alto de la estancia todo lo que ocurre, sancionando y legitimando la violencia practicada en nombre de los intereses del estado y la nación. Así pues, frente al clamor de libertad de una parte sustancial de la sociedad griega el estado respondería con la intimidación y el terror, lo cual concuerda con esas escenas donde el ejército griego lleva a cabo pruebas de tiro con fuego real, por si fuera necesario, se entiende, dirigirlo contra sus propios conciudadanos, como en el caso de España, donde una huelga general paró el golpe de estado del 18 de julio de 1936. En este sentido, la prisión donde transcurre buena parte de la película se convierte en la metáfora de todo un pueblo en manos de una minoría elitista y connivente entre sí.

Bajo el retrato del general Meres tou '36

NOTAS:

(1) Una muerte que para algunos no ha estado libre de controversia, pues fue atropellado en mitad de una gran avenida por una motocicleta que, según algunos, era conducida por un policía fuera de servicio, si bien parece ser se debió a una imprudencia del realizador. Se abrió una investigación ante la sospecha de una posible negligencia por parte de los servicios sanitarios. Véase http://www.abc.es/20120125/cultura-cine/abci-muere-theo-angelopoulos-201201250428. Consultado el 26 de octubre de 2013.
(2) El cine de Angelopoulos se fundamenta en la utilización de largos planos-secuencia, en unos profusos y complejos símbolos y códigos lingüísticos y en la contemplación como vehículo para la reflexión.
(3) O thiassos [El viaje de los comediantes] (1975) y I kynigi [Los cazadores] (1977) completan la trilogía en cuestión.
(4) “Presentación Theo Angelopoulos”, Días del ‘36 [Meres tou ‘36], Grecia, 1972 (edición de Intermedio).
(5) Ibid.
(6) Metaxas, un auténtico tecnócrata, se formó en Alemania como ingeniero militar gracias a las becas otorgadas por la Casa Real griega. Para una visión sintética y sugerente del periodo y algunas de sus manifestaciones véase Vassilios BOGIATZIS: “The Longing for a ‘Conservative Revolution’: German Influences over the Greek Interwar Politization of Technology and Science”, en “German Science” in Southern Europe, 1933-1945 International Conference, FCHS – Universidade Nova de Lisboa, 2012. Disponible online en http://www.academia.edu/2032806/The_Longing_for_a_Conservative_Revolution_German_Influences_over_the_Greek_Interwar_Politicization_of_Technology_and_Science Consultado el 26 de octubre de 2013.
(7) En las elecciones de 1936 habrían obtenido casi 75.000 votos, alcanzando una representación parlamentaria de 15 diputados. El resultado dejó en un punto muerto a la cámara, al existir un empate técnico entre las fuerzas políticas turnistas del país, lo cual respaldaba a ojos de Metaxas y sus partidarios el diagnóstico de la no conveniencia del sistema democrático-parlamentario para Grecia por el caos y las divisiones “inútiles” que éste generaría.
(8) Podría considerarse la particular versión griega de la teoría de la Puñalada por la espalda [Dolchstoβlegende], según la cual todos los problemas de Grecia desde 1910, incluyendo su participación en la Primera Guerra Mundial y el traumático desenlace de la guerra greco-turca habrían tenido lugar por las desavenencias personales entre el rey Constantino I y el denostado –por Metaxas y sus partidarios– primer ministro Eleftherios Venizelos.
(9) “Presentación Theo Angelopoulos”, Días del ‘36 [Meres tou ‘36], Grecia, 1972 (edición de Intermedio).
(10) Véase Robert PAXTON: “La llegada al poder”, en ibid: Anatomía del fascismo, Barcelona, Península, 2005 [2004], pp. 105-140.
(11) En este sentido, resulta imprescindible el análisis de Aristotle KALLIS: “Neither Fascist nor Authoritarian: The 4th of August Regime in Greece (1936-1941) and the Dynamics of Fascistisation in 1930s Europe”, East Central Europe, 37 (2010), pp. 303-330; los propios trabajos de Vassilios Bogiatzis, disponibles online: http://eap.academia.edu/VassiliosBogiatzis. Consultado el 27 de octubre de 2013. Resulta de gran interés el Metaxas Project. Inside Fascist Greece (1936-1941) de Andreas Markessinis, quien hace una década buscaba llenar el desconocimiento existente en torno al Régimen del 4 de Agosto con un trabajo serio de recogida de fuentes y difusión de información. Véase http://metaxas-project.com/. Consultado el 27 de octubre de 2013. La justificación del proyecto y sus orígenes: http://metaxas-project.com/about-this-website/. Consultado el 27 de octubre de 2013.
(12) Tres exponentes fundamentales de esta tesis son Michael RICHARDS: Time of Silence: Civil War and the Culture of Repression in Franco’s Spain, 1936-1945, Cambridge, Cambridge University Press, 1998 [disponible en castellano: Un tiempo de silencio, Barcelona, Crítica, 2006]; Joan-Maria THOMÀS: La Falange de Franco: fascismo y fascistización en el régimen franquista (1937-1945), Barcelona, Plaza & Janes, 2001; Ismael SAZ: España contra España: los nacionalismos franquistas, Madrid, Marcial Pons, 2003.

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Esta entrada fue escrita por davidalegrelorenz y publicada el 27 octubre, 2013 a las 15:23. Se guardó como Filmoteca y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

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