Seminario Interuniversitario de Investigadores del Fascismo

Victor KLEMPERER: “LTI: La lengua del Tercer Reich. Apuntes de un filólogo” (1947)

LTI. La lengua del Tercer Reich

Sin lugar a dudas, la obra a la que nos referimos hoy aquí no será desconocida para la mayor parte de los que caigáis sobre estas líneas, pues la acertada decisión de la Editorial Minúscula de traducirla al castellano a principios de la década pasada ha sido merecedora de varias ediciones (seis hasta donde a mí me consta), por lo cual les/nos felicitamos. Los extraordinarios resultados obtenidos por esta publicación traducida cincuenta años después de su primera aparición en alemán son una muestra de que el trabajo bien hecho en el ámbito de la cultura siempre obtiene la recompensa de un público fiel ávido de conocimientos y excelencia en la reflexión, y son la prueba del gran trabajo realizado por esta joven, pequeña y ambiciosa editorial independiente que tanto ha contribuido al estímulo efectivo de las transferencias culturales en lengua castellana. (1) Y, como decía, a pesar de que la obra ya tendrá un lugar preferente en la estantería o mapa mental de muchos de vosotros merece la pena ponerla en su lugar, siquiera sea por aquellos más jóvenes o recién llegados que se van sumando al interés por el fascismo y el periodo de entreguerras. En este sentido, hemos creído que Lingua Tertii Imperii, nombre original de esta apasionante reflexión de Victor Klemperer sobre el lenguaje, la vida cotidiana y las mentalidades en el Tercer Reich, no podía faltar entre los contenidos del blog del SIdIF, ya sea a modo de reivindicación o como referencia permanente para todos los que se acerquen a nuestro trabajo en este sitio web. Y es que, la obra del filólogo alemán constituye por muchos motivos un referente ineludible para cualquier historiador que pretenda aproximarse al fascismo, sea cual sea su metodología o su modo de entender el pasado. Precisamente, es una referencia habitual para historiadores como Claudia Koonz, Richard J. Evans o Saul Friedländer, que han abordado cuestiones relacionadas directa o tangencialmente con las que fueron objeto de interés de Klemperer en sus reflexiones. (2) De hecho, a pesar de centrarse stricto sensu en el caso alemán, que es el que el autor conoció desde dentro en su más amarga faceta, su lectura resulta útil y fructífera para los estudiosos del fascismo de cualquier tiempo y latitud, pues aporta unos instrumentos de análisis y una visión privilegiada del fenómeno en cuestión.

Victor Klemperer

Victor Klemperer

Para dar cuenta de la importancia real de la obra cabe apuntar algunas referencias de la vida del propio autor y de la concepción del trabajo en cuestión, cuestiones todas ellas que, en mayor o menor medida, el propio Klemperer va desgranando entre sus propias reflexiones. Nacido en 1881, se licenció como filólogo alemán, especializándose en literatura francesa del siglo XVIII, e impartió clases en la Universidad de Dresde en los años previos a la llegada del nacionalsocialismo al poder. Nacido en el siempre complejo este alemán, concretamente en Landsberg an der Warthe -hoy en día Gorzów Wielkopolski, parte de Polonia-, por entonces parte de Brandenburgo y zona de mayoría alemana, su familia tenía un lugar particularmente relevante entre la comunidad judía de la ciudad, dado que su padre era rabino. Sea como fuere, el joven Victor Klemperer pronto emprendió un rápido proceso de asimilación a la cultura y costumbres alemanas que culminaría en 1912 con la conversión al protestantismo y con su alistamiento como voluntario en la Gran Guerra, donde participaría como artillero en el frente occidental, siendo a su vez condecorado por sus méritos en combate. Tan sólo su condición de héroe hizo que su expulsión de la universidad fuera pospuesta hasta el año 1935, momento en que entraron en vigor las Leyes de Nuremberg para la protección de la sangre y el honor del pueblo alemán, y que pudiera sobrevivir junto a su esposa aria en las más penosas condiciones a lo largo de los siguientes diez años, señalado por la estrella de David, segregado en las “casas de judíos” de Dresde que se iban vaciando poco a poco, observado y torturado por la Gestapo y sometido a durísimos trabajos. Casualidades del destino, recién llegada la orden para su deportación definitiva a mediados de febrero, los bombardeos aliados del 13 al 15 de ese mismo mes convirtieron Dresde en una inmensa tumba bajo la cual quedaron sepultados entre 25.000 y 35.000 de sus habitantes y refugiados, lo cual proporcionó a Klemperer y a su esposa la última oportunidad para huir en medio del caos. Así, los casi tres meses previos al final de la guerra se convirtieron en una tensa espera y en un permanente vagar por los caminos, bosques y carreteras del Reich en descomposición, ocultándose en las casas de amigos o conocidos y siempre bajo el temor de ser descubierto.

La ciudad de Dresde completamente destruida por los bombardeos.

La ciudad de Dresde completamente destruida por los bombardeos.

A lo largo de aquellos diez años de segregación, violencia y terror, incluso en el curso de su huida, Klemperer anotó y preservó con sumo cuidado unos diarios donde apuntó sus reflexiones sobre el modo en que el nacionalsocialismo instrumentalizó el lenguaje hablado y escrito como forma de penetrar en el imaginario colectivo de los alemanes con el fin de forjar la soñada Volksgemeinschaft. Noticias de prensa, discursos radiofónicos, conversaciones a pie de calle o en las fábricas, libros de texto, novelas, ensayos… todo lo que caía en sus manos era concienzudamente destripado con el único fin de aprehender y dejar constancia de las dinámicas internas del fascismo y su modus operandi sobre la sociedad. Al igual que él, otros como Gottfried Benn se hicieron eco de la profunda transformación que había supuesto el nacionalsocialismo en la vida de los alemanes, pero ninguno con la exhaustividad de Klemperer. (3) En este sentido, su metodología en la observación de la realidad, claramente marcada por la deformación profesional, sería sencilla: “El lenguaje saca a la luz aquello que una persona quiere ocultar de forma deliberada, ante otros o ante sí mismo, y aquello que lleva dentro inconscientemente. Ese es también, sin duda, el sentido de otra frase: Le style c’est l’homme: las afirmaciones de una persona pueden ser mentira, pero su esencia queda al descubierto por el estilo de su lenguaje”. (4) De hecho, la entrada en contacto de Klemperer con gentes procedentes de todos los puntos del Reich a lo largo de su huida sin rumbo fijo -finalmente acabó en Baviera- sirvió para que el autor refutara las tesis y observaciones que había ido acumulando a lo largo de los años anteriores. Así pues, de algún modo el trabajo de Klemperer demuestra que la fascistización parcial de toda una sociedad situada bajo el poder de un régimen de naturaleza fascista tendría lugar en muchas ocasiones de forma inconsciente y por la exposición permanente a determinadas formas de lenguaje o modelos proactivos. Quizás, esto es lo más revolucionario de su trabajo, y no hace mucho que empezamos a entender y aplicar sus decisivas reflexiones en nuestros análisis: en una sociedad dada bajo el imperio del fascismo nadie estaría a salvo de ser permeado por los usos y costumbres que éste impondría, ni tampoco de sus radicales transformaciones sobre la vida cotidiana ni, finalmente, de confluir bajo determinados presupuestos o consensos. Es decir, el lenguaje del fascismo tendría múltiples ramificaciones sobre la vida social, política, cultural y económica de una comunidad dada.

"Toda Alemania escucha al Führer con el radio-transistor popular"

“Toda Alemania escucha al Führer con el radio-transistor popular” (1936)

Por lo tanto, Victor Klemperer fue un pionero y, hasta cierto punto, uno de los padres intelectuales de las actuales visiones historiográficas sobre el fascismo y, más concretamente, sobre el nacionalsocialismo. No sería hasta los años 80, como bien ha expresado Geoff Eley, cuando los historiadores empezaron a examinar “la plasmación de los ideales nazis en el trato social básico de la vida cotidiana, en el comportamiento normal de las instituciones y en todos los más insidiosos tipos de difusión ideológica. Las poderosas implicaciones de este nuevo enfoque -que para cualquiera que se enfrentara a la difusión de la ideología nazi, había cada vez menos posibilidades de hallar un lugar seguro- empezó a corroer la creencia implícita por defecto de [historiadores como Tim] Mason en el dañado pero resistente carácter intacto de la sociedad y en la supervivencia de la clase obrera como una fuente continuada de ‘agencia’, el lugar desde el que podía empezar la ‘oposición'”. (5) Esto mismo defendía el apasionante film-documental de Mikhail Romm, Obyknovennyy fashizm [Fascismo cotidiano] (1965) -del cual tendremos ocasión de hablar más in extenso en algún momento del futuro-, cuando señalaba que “A pesar de todo hubo otra Alemania”. Hoy en día, y en buena medida gracias a Klemperer, ya hace mucho tiempo que empezamos a descubrir hasta qué punto fue alargada la sombra del fascismo, que en muchos casos operó a través de la implicación de millones de alemanes -y también no alemanes- en la guerra ideológico-racial contra la Unión Soviética, tal y como demostrara Omer Bartov; (6) hombres que, por lo demás, fueron sustituidos en las fábricas y el campo por otros tantos millones de esclavos, Untermenschen deportados directamente desde el este y, otras veces, aunque en mucha menor medida, partidas de trabajadores procedentes de potencias aliadas o simpatizantes. (7) A día de hoy, sólo nos falta por saber hasta qué punto la participación en otras violencias o empresas bélicas caracterizadas por una motivación, unas formas y un escenario netamente fascistas, caso de la Guerra Civil española, supusieron la fascistización parcial o total de cientos de miles de hombres y sus familias, quebrando muchas resistencias iniciales. En el caso de la historiografía italiana ya se han producido importantes avances que han puesto en duda “il mito del bravo italiano” en las guerras de ocupación que la propia Italia fascista puso en práctica en África y los Balcanes, fundamentalmente, pero también en el Ostfront. (8) Lo mismo podría decirse, a su vez, del cada vez mayor consenso historiográfico existente en torno a la realidad de lo acontecido entre 1943 y 1945 en Italia como una auténtica guerra civil, que conllevó una radicalización de los procesos de identificación colectiva. (9) Por lo que respecta al caso de España hay que tener en cuenta los trabajos presentes y futuros de Javier Rodrigo, James Matthews, Ángel Alcalde, Miguel Alonso Ibarra y Francisco J. Leira-Castiñeira, quienes están contribuyendo a aportar nueva luz al respecto. (10)

Junio de 1941. Soldados alemanes registran a un soldado soviético recién apresado.

Junio de 1941. Soldados alemanes registran a un soldado soviético recién apresado.

Para acabar, volviendo a la obra de Victor Klemperer, queda claro a partir de sus reflexiones que la dimensión dada por el nacionalsocialismo a la guerra vino favorecida por un lenguaje muy ligado al cristianismo cultural, algo que también fue ensayado con éxito en otros contextos como el español, dando al enfrentamiento bélico un carácter justo, sacro y necesario. A partir de ahí, la santidad del Führer o, en el caso español, el Caudillo vendría dada por el carácter sagrado y elegido de los pueblos de los cuales éstos emergerían. Sin espacio para la contradicción dentro de su aparato argumentativo, ellos serían los intérpretes del fin último: la defensa y sublimación de la nación en la guerra en una lucha impuesta por el enemigo y, por lo tanto, siempre defensiva. Esto se puso de manifiesto ya en el discurso de Hitler ante el Reichstag con motivo del sexto aniversario de la llegada al poder, el 30 de enero de 1939, donde afirmó que “Si la comunidad financiera judía internacional dentro y fuera de Europa lograse conducir a las naciones una vez más a una guerra mundial, el resultado no sería la victoria del pueblo judío, sino la aniquilación de la raza judía en Europa”, algo similar a la justificación que el fascismo español haría de la guerra civil a través del relato de la Cruzada: “El de la defensa de la nación española y católica habría sido el elemento cultura más fuertemente unificador de las diferentes tendencias políticas e ideológicas de los vencedores, […]: ‘España tenía el derecho y el deber de rebelarse’: contra una ‘autoridad prostituida y usurpadora, antinacional y anticristiana, tiránica y delincuente’, España no podía salvarse ‘por los caminos ordinarios’. Tocaba imponer ‘la razón por las armas'”. (11) En ambos casos se trataría de guerras legítimas en defensa del bien y la verdad, para cuya justificación se pusieron en liza todos los intrumentos culturales, sociales, políticos y económicos al alcance del poder. Sin embargo, más allá de ello sería la guerra -interna y, más tarde, externa- y no otro el marco propiciatorio para la implementación del proyecto fascista en toda su extensión, porque sólo su masividad permitiría la transformación y apropiacion de la realidad por todos los medios, llevando a cabo una ingente operación de ingeniería cultural, social y política en el condicionamiento de las percepciones, con un lugar privilegiado de todas las formas del lenguaje en la consecución de dicho fin, tal y como queda magistralmente expresado en las reflexiones de Victor Klemperer. Bajo el fascismo todo aparecería condicionado en un grado inimaginable, tanto que su objetivo sería hacer inimaginable toda alternativa posible a la realidad y al modo de pensar planteados por éste: “la exigencia básica y […] la palabra clave del nazismo […]: ‘total’. ‘Total’ también es un valor numérico máximo, tan lleno de significado en su impenetrabilidad realista como ‘innumerable’ e ‘inimaginable’ en cuanto excesos románticos. […], lo total se encuentra por doquier en la LTI, incluso fuera del ámbito bélico: un ensayo publicado en el Reich ensalzaba ‘la situación educativa total’ […]; en un escaparate vi un juego de mesa calificado como ‘el juego total’. Tout se tient. Como los superlativos numéricos se relacionan con el principio de la totalidad, también se introducen en el ámbito religioso. Una de las pretensiones fundamentales del nazismo es ser una fe”. (12)

"Por la unidad y el progreso de la Volksgemeinschaft"

“¡Por la unidad y el progreso de la Volksgemeinschaft!” El Partido del Estado

NOTAS:

(1) Entre las principales obras y reflexiones de época traducidas y publicadas por minúscula cabe destacar Hans KEILSON: Ahí está mi casa, Barcelona, Minúscula, 2013; Joseph ROTH: Crónicas berlinesas, Barcelona, Minúscula, 2006; Irmgard KEUN: Después de medianoche, Barcelona, Minúscula, 2001; Friedrich RECK-MALLECZEWEN: Diario de un desesperado, Barcelona, Minúscula, 2009; Miroslav KRLEŽA: El retorno de Filip Latinovicz, Barcelona, Minúscula, 2007; Gyula ILLYÉS: Gente de las pusztas, Barcelona, Minúscula, 2002; Giani STUPARICH: Guerra del 15, Barcelona, Minúscula, 2012; entre muchos otros, pues la editorial se ha dedicado a explorar con especial hincapié trabajos centrados o concebidos en el periodo de entreguerras en Europa, que es precisamente aquel de nuestro interés.
(2) Véase Claudia KOONZ: La conciencia nazi. La formación del fundamentalismo étnico del Tercer Reich, Barcelona, Paidós, 2005 [2003]; Richard J. EVANS: La llegada del Tercer Reich, Barcelona, Península, 2005; El Tercer Reich en el poder, 1933-1939, Barcelona, Península, 2007; El Tercer Reich en guerra, 1939-1945, Barcelona, Península, 2012; Saul FRIEDLÄNDER: El Tercer Reich y los judíos. Los años de la persecución (1933-1939), Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2009 [1998] y El Tercer Reich y los judíos. Los años del exterminio (1939-1945), Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2009 [2007].
(3) Véase Gottfried BENN: “Vida provocada” (1943), en Id.: El yo moderno, Valencia, Pre-Textos, 1999, pp. 153-163
(4) Victor KLEMPERER: LTI: La lengua del Tercer Reich. Apuntes de un filólogo, Barcelona, Minúscula, 2001 [1947].
(5) Véase Geoff ELEY: Una línea torcida. De la historia cultural a la historia de la sociedad, Valencia, Publicacions de la Universitat de València, 2008 [2005], p. 171.
(6) Véase Omer BARTOV: The Eastern Front, 1941-45, German Troops and the Barbarisation of Warfare, Basingstoke, Palgrave, 2001 [1985]. En este mismo blog: https://seminariofascismo.wordpress.com/2013/11/01/omer-bartov-the-eastern-front-1941-45-german-troops-and-the-barbarisation-of-warfare/
(7) Véase Ulrich HERBERT: Hitler’s Foreign Workers: Enforced Foreign Labour in Germany Under the Third Reich, Cambridge, Cambridge University Press, 1997.
(8) Véase Lutz KLINKHAMMER: Stragi naziste in Italia, 1943-1944, Roma, Donzelli, 2006; Paolo PEZZINO: Anatomia di un massacro. Controversia sopra una strage nazista, Bolonia, Il Mulino, 2007 [1997]; Luigi BORGOMANERI: Crimini di guerra. Il mito del bravo italiano tra repressione del ribellismo e guerra ai civili nei territori occupati, Milán, Fondazione Istituto per la Storia dell’età contemporánea-Guerini e Associati, 2006.
(9) Véase Claudio PAVONE: Una guerra civile. Saggio storico sulla moralità nella Resistenza, Turín, Bollati Boringhieri, 1991. Merece la pena seguir de cerca también los trabajos del doctorando Federico Ciavattone, quien está aportando nuevas ideas y reflexiones al respecto. Véase su obra Brigate nere. Le mobili, le operative, le speciali, le autonome, Milán, Lo Scarabeo, 2012.
(10) Véase Javier RODRIGO: “A este lado del bisturí. Guerra, fascistización y cultura falangista”, en Miguel Ángel RUIZ CARNICER (ed.): Falange. Las culturas políticas del fascismo en la España de Franco (1936-1975), Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 2013, pp. 143-167 y “Violencia y fascistización en la España sublevada”, en Francisco MORENTE (ed.): España en la crisis europea de entreguerras, Madrid, Los Libros de la Catarata, 2011. James MATTHEWS: Soldados a la fuerza. Reclutamiento obligatorio durante la guerra civil, 1936-1939, Madrid, Alianza, 2013 [2012]. Ángel ALCALDE: “1914 y 1936: «culturas de guerra», excombatientes y fascismos en Francia y España durante el periodo de entreguerras”, Amnis. Revue de civilisation contemporaine Europes/Amériques, 10 (2011). Disponible online en: http://amnis.revues.org/1251. Consultado el 7 de enero de 2014. Del mismo autor “Los excombatientes en el mundo rural de la posguerra: del mito del campesino soldado a la realidad social de la España franquista”, en Oscar RODRÍGUEZ BARREIRA (ed.): El franquismo desde los márgenes. Campesinos, mujeres, delatores, menores. Espai/Temps, 62 (2013), pp. 113-129. Para Miguel ALONSO IBARRA véase https://uab.academia.edu/MiguelAlonso. Franscisco J. LEIRA CASTIÑEIRA: “Los ‘soldados de Franco’. Entre la movilización ciudadana y el reclutamiento militar obligatorio. Galicia, 1936-1939”, Revista Universitaria de Historia Militar, 4 (2014), en prensas.
(11) Javier RODRIGO: Cruzada, Paz, Memoria. La guerra civil en sus relatos, Granada, Comares, 2013, p. 33.
(12) V. KLEMPERER: LTI…, op. cit., p. 316.

Anuncios
Esta entrada fue escrita por davidalegrelorenz y publicada el 7 enero, 2014 a las 20:30. Se guardó como Clásicos desempolvados y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

3 pensamientos en “Victor KLEMPERER: “LTI: La lengua del Tercer Reich. Apuntes de un filólogo” (1947)

  1. Pingback: Cuaderno de robos: LTI | Después del hipopótamo

  2. Pingback: Entrevista con Ferran Gallego, historiador del fascismo europeo y el ciclo revolucionario de la primera mitad del siglo XX | Seminario Interuniversitario de Investigadores del Fascismo

  3. Pingback: Continuación del debate sobre la experiencia fascista, la naturaleza del franquismo y la crisis de la conciencia liberal entre Miguel Ángel del Arco y Ferran Gallego (2ª parte) | Seminario Interuniversitario de Investigadores del Fascismo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: