Seminario Interuniversitario de Investigadores del Fascismo

Entrevista con Pierre Purseigle, historiador de la Gran Guerra

Pierre Purseigle

Pierre Purseigle

A continuación reproducimos traducida al castellano una entrevista que Pierre Purseigle concedió al prestigioso periódico serbio Politika. Hemos creído que el interés de la entrevista hacía oportuna la difusión a través del blog del SIdIF, más teniendo en perspectiva la próxima celebración en mayo de 2014 del congreso de la Gran Guerra en la Universitat Autònoma de Barcelona, organizado por algunos miembros del SIdIF en el marco del Grup d’Estudis República i Democràcia. En este sentido, es de gran interés el repaso que Purseigle realiza de las últimas novedades editoriales y debates historiográficos sobre la Gran Guerra, al calor precisamente del centenario de dicho acontecimiento. El historiador francés nos pone con muy buen criterio y sentido profesional sobre el mapa complejo de publicaciones, discursos públicos y opiniones políticas que siempre generan las difíciles relaciones entre la historiografía propiamente dicha y las conmemoraciones. Además, Purseigle aporta algunas reflexiones metodológicas e historiográficas que sin duda serán de utilidad, al tiempo que aborda cuestiones tan vigentes como los usos públicos de la historia o el lugar del historiador en la sociedad. Finalmente, no menos importante, la entrevista transcurre en torno a un tema tan significativo como es el de la integración de las periferias del continente europeo -dentro de las cuales se halla la propia España- en las principales narrativas y debates historiográficos sobre el siglo XX, centrándose en este caso en la importancia y lugar de la experiencia Serbia en la Gran Guerra.

mobilisation sacrifice et citoyenne portada

Por lo demás, merece la pena presentar al propio Pierre Purseigle, cuya obra no es todavía excesivamente conocida en España, desafortunadamente. Investigador Marie Curie en la Universidad de Yale y profesor asociado en la Universidad de Warwick, este historiador de origen francés que ha recorrido múltiples universidades de todo el mundo a lo largo de su breve pero intensa carrera ha centrado sus estudios en el análisis comparado y transnacional de las experiencias de guerra de las sociedades belga, británica y francesa durante la Gran Guerra, publicando diversos trabajos sobre la movilización en tiempo de guerra, la experiencia de los refugiados y el humor pictórico. Actualmente sus investigaciones se centran en las transformaciones sufridas por los estados beligerantes durante la Gran Guerra y en la historiografía de la Primera Guerra Mundial, lo cual le ha llevado a analizar la reconstrucción y desmovilización de las sociedades beligerantes durante la posguerra.

OBRAS MÁS IMPORTANTES DE PIERRE PURSEIGLE:

– N. MARTIN, Pierre PURSEIGLE y T. HAUGHTON (eds.): Aftermath: Legacies and Memories of War in Europe, 1918-1945-1989, Farnham, Ashgate, 2014 (de próxima aparición).
– Pierre PURSEIGLE: Mobilisation, Sacrifice et Citoyenneté, Angleterre – France, 1900-1918, París, Les Belles Lettres, 2013.
– Pierre PURSEIGLE (ed.): Warfare and Belligerance. Perspectives in First World War Studies, Boston-Leiden, Brill, 2005.

Para una visión más amplia de sus publicaciones, algunas de ellas disponibles para descarga, véase: https://warwick.academia.edu/PierrePurseigle

Para su primer artículo traducido al castellano: “La Primera Guerra Mundial y las transformaciones del estado”, Revista Universitaria de Historia Militar, 5:3 (2014), pp. 165-186.

POLITIKA: El centenario de la Primera Guerra Mundial se acerca a la par que asistimos a la publicación de muchos libros que sugieren un enfoque diferente en torno a las causas de la Gran Guerra. ¿Qué piensas de esta tendencia?

PURSEIGLE: El centenario ya ha estado marcado por un torrente de publicaciones en la mayoría de los países y lenguas europeas. Se estima que sólo en el último año han sido publicados en Francia en torno a 300 libros. Sin embargo, no estoy muy convencido de que esto muestre necesariamente un repentino aumento del interés público o un cambio en el enfoque historiográfico del conflicto. La historia de la Primera Guerra Mundial ha sido un campo de estudio notablemente dinámico y vivo, al menos durante los últimos treinta años. Mientras muchos de los expertos que han dirigido y animado estas discusiones historiográficas han publicado o publicarán nuevos libros durante las próximas conmemoraciones, muchas –demasiadas– publicaciones serán producidas por no especialistas y “comentaristas” encargados por editoriales ansiosas por aprovechar una dudosa oportunidad comercial. El debate sobre los orígenes de la guerra es buen ejemplo: muy pocos libros ofrecen en realidad nuevas miradas en lo que se refiere a las causas inmediatas del conflicto, así como tampoco en aquellas que operan en el largo plazo.

POLITIKA: Podríamos decir que el fundador de este nuevo enfoque es Christoper Clark con su libro The Sleepwalkers: How Europe Went to War in 1914, donde intenta absolver a Alemania y el Imperio austro-húngaro de la culpabilidad por el estallido de la Primera Guerra Mundial, haciendo recaer así buena parte de la responsabilidad sobre Serbia. ¿En qué medida se basa esta postura en hechos científicamente probados? (1)

Christopher Clark

Christopher Clark

PURSEIGLE: Christopher Clark ha escrito un libro muy bueno; el tipo de trabajo que uno esperaría de un experimentado y respetado historiador académico. No hay ninguna razón para dudar de la seriedad y rigor de su desempeño y profesionalidad. Uno puede no estar de acuerdo con el énfasis en el papel de Serbia o discutir parte de su interpretación, pero es innegablemente una contribución importante a nuestros debates. No pienso que esté intentando absolver a Alemania y Austria de su responsabilidad por más que esté mostrando que otros estados e imperios también tienen que responder por sus responsabilidades en el estallido de la guerra. También es importante señalar que sus conclusiones no han sido universalmente aceptadas por los historiadores de Europa y Norteamérica. De hecho, muchos especialistas en historia de los Balcanes y de Serbia han planteado importantes matices.

The Sleepwalkers

POLITIKA: Los serbios están muy orgullosos de su liberalismo en la Primera Guerra Mundial y perciben afirmaciones de este tipo como intentos por cambiar la historia. En tu opinión, ¿tienen estas iniciativas unos antecedentes más profundos y unas intenciones ocultas?

PURSEIGLE: Primero de todo, me parece que los historiadores serbios –Olga Popović-Obradović, Dubravka Stojanović y otros– sostendrían que el periodo que precede a la guerra no fue una “Edad Dorada” de liberalismo. Fundamentalmente, no creo que haya ninguna siniestra agenda anti-serbia funcionando en este ámbito, tampoco en el trabajo de Clark o entre los círculos académicos de Europa. No lo creo porque simplemente no hay prueba de que los historiadores estén conspirando para socavar o minar la posición de Serbia en Europa y en el mundo. También debo señalar que algunos de los mejores y más recientes trabajos en los estudios de la Primera Guerra Mundial se encuentran centrados de hecho en Serbia. Por citar nada más que dos ejemplos: la tesis de Jovana Knežević sobre Belgrado, el trabajo de Jonathan Gumz sobre el régimen de ocupación y los importantes artículos o el próximo libro de John Paul Newman sobre veteranos de guerra serbios en la Gran Guerra. (2) Durante mucho tiempo, los historiadores de la Primera Guerra Mundial han estado satisfechos con relegar la experiencia serbia de la guerra a un párrafo que precede al estallido de la guerra y a unas pocas y apartadas notas al pie de página. Al enfatizar el papel de Serbia en el periodo que antecede a la guerra, Clark nos recuerda que es importante integrar por completo la experiencia serbia en la historia general de la guerra. Los colegas y lectores serbios pueden estar en desacuerdo y poner en discusión sus análisis, pero deberían dar la bienvenida al renovado interés en las experiencias serbia y balcánica del conflicto.

Jonathan E. Gumz The resurrection and collapse of Empire in Habsburg Serbia

Quizás, también es importante subrayar que el debate –y de hecho el debate vigoroso– es central e inseperable de la práctica de la historia como disciplina académica e intelectual. En este sentido, nosotros –tanto como historiadores como personas– debemos dar la bienvenida a enfoques revisionistas de la historia. Esto no significa que siempre debamos aceptar cualquier revisión histórica que se nos plantea, pero nunca debemos dar por aceptada ninguna verdad. No hay una muestra más cruel de ello que la historia del exterminio de los judíos en la Segunda Guerra Mundial. Muchos de aquellos autoproclamados “revisionistas” que reclaman que el Holocausto probablemente no tuvo lugar o que intentan minimizarlo defienden su posición frente a pruebas incontrovertibles. Sólo son negacionistas del Holocausto. Sin embargo, en gran parte gracias al trabajo verdaderamente revionista de historiadores extranjeros de Francia finalmente mis compatriotas y el estado francés afrontan el papel que jugaron en el Holocausto a través de la colaboración activa y voluntaria con los nazis. Esta es la razón por la cual es esencial dar la bienvenida a interpretaciones revisionistas de la historia y promover el debate sobre nuestros respectivos pasados nacionales tan abierta y críticamente como sea posible. La guerra es una herencia compartida a nivel europeo que todos nosotros debemos confrontar, por mucho que pueda ser doloroso. El trabajo de los historiadores debe ser apoyado y estimulado, pero no reprimido, incluso y quizás muy especialmente cuando reta las opiniones convencionales y establecidas.

Visión aérea de un ataque químico en el frente occidental durante la Gran Guerra

POLITIKA: Cuando el profesor Clark escribe que «desde Srebrenica y el cerco de Sarajevo se ha vuelto más difícil pensar en Serbia como la simple víctima y objeto de las políticas de las grandes potencias», este enfoque es aceptado por algunos intelectuales en Serbia. ¿Qué tiene que decir la historia en este caso?, ¿tiene fundamento histórico permitir que algunos capítulos vergonzosos del pasado reciente de una nación oscurezcan la gloria de sus periodos heroícos?

Slobodan Milošević pronunciando su famoso discurso del 28 de junio de 1989 en el emplazamiento de la Batalla de Kosovo en el curso del sexto centenario de ésta

Slobodan Milošević pronunciando su famoso discurso del 28 de junio de 1989 en el emplazamiento de la Batalla de Kosovo en el curso del sexto centenario de ésta

PURSEIGLE: No estoy seguro de que la experiencia de Serbia en los 90 ayude en demasía a comprender lo que ocurrió en 1914. Por otro lado, los 90 y los conflictos que llevaron a la disolución de Yugoslavia también demostraron que Europa –y no solamente Serbia u otras naciones balcánicas– habían olvidado o quizás elegido renovar la relación con el poder destructivo del nacionalismo y el militarismo. Lo que nos enseña la historia del siglo XX en Europa es que cuando el nefasto genio de la violencia política sale de la lámpara es extremadamente difícil devolverlo de nuevo a su sitio y contenerlo. Esa es precisamente la historia de julio y agosto de 1914.

POLITIKA: La historiadora que es particularmente entusiasta a la hora de dibujar paralelismos entre nuestro tiempo y la época que precede el estallido de la Primera Guerra Mundial es Margaret MacMillan. En su último libro, The War That Ended Peace: The Road to 1914, así como en una serie de apariciones públicas, MacMillan compara la Serbia de 1914 con el Irán de hoy, viendo a Mlada Bosna [Joven Bosnia] como la Al Qaeda de nuestros tiempos. (3) ¿Qué piensas sobre esto?

Margaret MacMillan

Margaret MacMillan

PURSEIGLE: No querría hablar en nombre de Margaret MacMillan o de ningún otro colega, pero creo que su posición es fácilmente –y de hecho lo ha sido– malinterpretable. No creo que, al establecer paralelismos con el presente, ella tenga la intención de equiparar, por ejemplo, la Serbia de 1914 y el Irán de 2014 y situar ambos casos en un panteón ahistórico de estados aislados o solitarios. Ella es una analista demasiado sutil como para pensar en estos términos. Pienso que MacMillan está invitando a los líderes políticos a aprovechar la historia para tomar nota de las advertencias del pasado. En el centro de su argumentación descansa la idea de que el diseño de las estrategias políticas sufre la autocomplacencia y arrogancia de líderes, que fallan a la hora de aceptar sus propias limitaciones y su incapacidad para ejercer un control total sobre los acontecimientos. Ciertamente esta es una de las lecciones que podemos extraer del estallido de la Primera Guerra Mundial.

The war that ended peace

De modo interesante, hemos sabido que durante la crisis de los misiles cubana de 1962 el presidente Kennedy tenía en mente el precedente de 1914 y era bien consciente gracias al trabajo de Barbara Tuchman –su libro Guns of August que ha sido recientemente publicado en los Estados Unidos– de los muchos errores que habían llevado al estallido de una conflagración general. (4)

The Guns of August

La Primera Guerra Mundial es de una gran relevancia para el mundo en que vivimos. Cuando menos, la geopolítica contemporánea de Europa y Oriente Medio permanece como una consecuencia de este conflicto. Sin embargo, estoy preocupado por la multiplicación de comparaciones ahistóricas, bastante descuidada por lo demás. Un ejemplo es Margaret MacMillan y sus cuidadosas exploraciones de paralelismos entre diferentes contextos históricos, pero frente a ella hay incontables comentaristas y consejeros o estrategas políticos que cabalgan sin miramientos sobre las reales y significativas diferencias existentes entre el mundo de 1914 y el de 2014.

En su trabajo, Christopher Clark también lidia con el tópico de una “inevitable guerra” entre Austria y Serbia como una suerte de profecía que se cumple a sí misma por su propia naturaleza. Estoy preocupado de que buena parte del debate sobre China, Japón y el “pívot” americano pueda ser enmarcado del mismo modo en la esfera angloamericana. También he leído ya demasiados artículos que equiparan la Alemania Guillermina con la China contemporánea. Los historiadores tienen que formar parte de los debates contemporáneos, pero también tienen que luchar contra la explotación política de los hechos históricos y los paralelismos.

Soldados croatas del ejército austro-húngaro durante la ocupación de Serbia en la Primera Guerra Mundial

Soldados croatas del ejército austro-húngaro durante la ocupación de Serbia en la Primera Guerra Mundial

POLITIKA: La cuestión de la culpabilidad por el comienzo de la guerra solía implicar interferencias de la política en la ciencia histórica hasta que dicha dinámica fue frenada por la conocida “Tesis Fischer”, cuando el historiador alemán Fritz Fischer presentó pruebas claras de la culpabilidad alemana. (5) ¿Podríamos decir que ha llegado el momento de refutar la “Tesis Fischer”? ¿Ha abierto el estudio de Clark, “Sleepwalkers”, un nuevo paradigma?

Fritz Fischer

Fritz Fischer

PURSEIGLE: El debate sobre los orígenes de la guerra siempre ha estado politizado. Durante la misma guerra así como en el periodo inmediatamente subsiguiente los países beligerantes publicaron documentos e “historias” para codificar su propio caso ante la opinión pública doméstica e internacional. El artículo 231 del Tratado de Versalles –llamado “Cláusula de culpabilidad de la Guerra”– que adjudica la responsabilidad de la guerra a Alemania y sus aliados es –literalmente– historia escrita por los vencedores. Posteriormente, los historiadores no siempre mantuvieron mucha autonomía intelectual y habitualmente aceptaron y difundieron la versión dada por sus diferentes narrativas nacionales. La tesis Fischer y la consiguiente controversia también tienen que ser vistas como parte de un intento más amplio de los historiadores y comentaristas políticos alemanes por asumir su pasado inmediato a lo largo de los años 60 y 70: el ascenso del nazismo, la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. Desde entonces, el trabajo de Fischer ha sido revisado y matizado. Hoy en día, la inmensa mayoría de los historiadores académicos sostendrían que Alemania y Austria jugaron un rol crítico al posibilitar que las tensiones con Serbia degeneraran en una guerra. Pero es importante tener en cuenta que una serie de países hicieron posible también que un conflicto regional –la Tercera Guerra de los Balcanes– se convirtiera en una conflagración general y, de hecho, global.

El Kaiser Guillermo II y el general von Mackensen

El Kaiser Guillermo II y el general von Mackensen

Dudo que el libro de Clark bastará para anular lo que es, si no un consenso, al menos una interpretación dominante sobre las causas de la guerra.

POLITIKA: Los críticos piensan que debido a la imagen negativa de Serbia en Occidente es muy fácil para el país europeo más poblado y poderoso, Alemania, liberarse de la carga de la culpabilidad por la Primera y la Segunda Guerra Mundial y pasársela a Serbia. Por favor, dinos que piensas.

PURSEIGLE: Pienso que podemos entender por qué Alemania puede ser reticente a preocuparse por su responsabilidad en el estallido de la guerra. Me cuesta pensar en cualquier nación europea –incluyendo a Francia y Gran Bretaña, mis países natal y adoptivo respectivamente– ansiosos por insistir en los crímenes o errores fatales cometidos en su nombre. Principalmente, Alemania ha estado centrada –y con razón, sin duda– sobre sus responsabilidades por la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. El país también está lidiando con el legado de la dictadura comunista de la RDA. Esto no significa que el estado o el público alemanes estén negando el papel que el Kaiserreich jugó en el estallido de la guerra. En Gran Bretaña, los políticos y comentaristas conservadores están machacando sobre el supuesto intento de eximir a Alemania de cualquier responsabilidad. Aún no he encontrado ninguna prueba de ese intento encubridor. Simplemente, este debate se lo han apropiado personas de derechas que rechazan la integración europea y utilizarán el centenario de la Primera Guerra Mundial como una nueva oportunidad para pulir sus credenciales euroescépticas.

Max Hastings

Max Hastings

POLITIKA: La verdad sea dicha, Max Hastings ha publicado su estudio Catastrophe 1914: Europe Goes to War donde él no tiene ningún dilema respecto a la culpabilidad alemana por el estallido de la Primera Guerra Mundial. (6) Por favor, ¿podrías intentar decirnos cómo es posible que dos historiadores del más alto rango como Clark y Hastings tengan dos visiones tan contrapuestas sobre la cuestión?

Catastrophe Europes goes to war

PURSEIGLE: No sé si sería justo poner a Clark y a Hastings en el mismo nivel. Clark es un historiador académico que se esfuerza por promover nuestra comprensión de la guerra usando nuevas fuentes primarias y los más recientes avances teóricos y metodológicos. Hastings es un prolífico escritor que escribe para el público general. Sin duda tiene talento, pero los historiadores no encontrarán nada en su libro que no sepan ya. De hecho, la insistencia de Hastings en denunciar a Alemania a través del Daily Mail y otros medios de comunicación demuestra que sigue siendo primordialmente un polemista de derechas que se sirve de la historia para apoyar su agenda política.

POLITIKA: ¿Por qué crees que el pueblo serbio, que ha estado tradicionalmente en el lado correcto a lo largo de la historia, está hoy en día enfrentándose de forma mayoritaria a una imagen negativa de sí mismo en Occidente?, ¿qué debería hacerse con el fin de cambiar esta imagen?

PURSEIGLE: Me temo que no puedo pensar en ningún país que haya estado siempre en el lado correcto de la historia. Todas nuestras naciones han revisado sus pasados porque padecen y revelan nuestros propios defectos. Éstas sólo pueden crecer más fuertes y moverse hacia delante si aceptan enfrentarse a los crímenes y errores del pasado. Los mitos nacionales son algo apropiado políticamente y desde el punto de vista cultural son reconfortantes, pero dudo que alguna vez ayudaran a algún país a enfrentarse a los retos del presente.

Está claro que la disolución de Yugoslavia y los conflictos resultantes han dañado la imagen de Serbia en Europa occidental. Pero el problema real aquí no es tanto la pobre reputación como la ignorancia. Por supuesto, la historia de Serbia merece ser mejor conocida y comprendida por su propio beneficio y por el del resto de países del continente. La experiencia de serbia puede enseñarnos mucho sobre la historia de Europa en su conjunto. Los historiadores tienen un papel que jugar en lo que tiene que ver con impulsar las relaciones entre las naciones europeas, no difundiendo los mitos nacionalistas, sino revocándolos. Al gran público puede no gustarle lo que tenemos que decir pero es nuestro deber asegurarnos de que los errores y crímenes del pasado no son olvidados. La verdad histórica y la reconciliación van de la mano, pero alcanzarlas requiere a menudo un esfuerzo doloroso.

Oskar Potiorek

Oskar Potiorek

POLITIKA: Los historiadores serbios han encontrado recientemente una carta fechada el 28 de mayo de 1913 que fue enviada por Oskar Potiorek, quien sirvió como Gobernador de Bosnia y Herzegovina, dirigida al ministro austro-húngaro Leon Biliński, donde Potiorek entre otras cosas señalaba que su principal tarea en los años que estaban por venir debía ser prepararse para una gran guerra inevitable que sería disputada en condiciones extremadamente difíciles. Dado que la carta fue enviada trece meses antes del asesinato del Archiduque Franz Ferdinand en Sarajevo, ésta se considera en Serbia como una prueba adicional en favor de la tesis de que el asesinato no puede ser visto de ningún modo como la causa real de la Primera Guerra Mundial. ¿Cuál es tu opinión sobre esto?

Leon Bilinski

Leon Bilinski

PURSEIGLE: Los historiadores del Imperio austro-húngaro están mejor situados que yo para evaluar la importancia de este documento en particular. Sin embargo, ningún historiador académico se sorprenderá. Desde hace tiempo ha sido demostrado que varios estrategas políticos de primer nivel estaban contemplando la posibilidad de una guerra con Serbia antes de 1914. De hecho, como oficial del ejército Potiorek está en la posición que le corresponde y su visión de las cosas es la común. Habiendo dicho esto, uno no puede ignorar el papel que los asesinatos de Sarajevo y, por lo tanto, la Crna Ruka [Mano Negra], jugó en el estallido de la guerra. (7) Tener conocimiento de lo ocurrido en agosto de 1914 requiere una combinación de explicaciones estructurales y contingentes. Sin embargo, tensiones estructurales y significativas en las relaciones internacionales provocadas por rivalidades económicas e imperialistas, alianzas militares, el nacionalismo, etcétera., habrían sido llevadas con éxito hasta ese punto. En el verano de 1914 los líderes europeos se mostraron incapaces de mantener bajo control los acontecimientos que se pusieron en marcha con la ola provocada por los disparos de Princip.

Detención de Gavrilo Princip tras haber dispardo al archiduque Franz Ferdinand y su esposa

Detención de Gavrilo Princip tras haber dispardo al archiduque Franz Ferdinand y su esposa

POLITIKA: En diciembre, el periódico alemán Le Monde informó del discurso de Angela Merkel en la cumbre de la Unión Europea y la citó diciendo que la situación actual le recordaba a la de la víspera de la Primera Guerra Mundial. La revista política Der Spiegel aclaró que Merkel se estaba refiriendo al libro Sleepwalkers de Christopher Clark. ¿Podría entenderse esto como una señal de una estrategia más amplia para perdonar la culpabilidad alemana por el estallido de la guerra?, ¿cómo entiendes este movimiento de Merkel?

PURSEIGLE: Recuerdo haber leído este artículo y no estoy seguro de si nos decía mucho sobre el estado de ánimo de Merkel. Sospecho que estaba advirtiendo a sus colegas europeos frente a la complacencia, pero francamente no pienso que sea muestra de un intento por negar la responsabilidad de Alemania en el estallido de la guerra.

Traductor David Alegre Lorenz para el Seminario Interuniversitario de Investigadores del Fascismo. Con nuestro agradecimiento a Pierre Purseigle por autorizar la traducción al castellano y la difusión de la entrevista a través de este blog.

NOTAS:

(1) Cristopher CLARK: Sleepwalkers: How Europe Went to War in 1914, Londres, Allen Lane, 2012 [Traducción disponible en castellano de próxima publicación: Sonámbulos, Barcelona, Galaxia Gunteberg-Círculo de Lectores, 2014].
(2) Jovana KNEžEVIć: “Reclaiming their City: Belgraders and the Combat against Habsburg Propaganda through Rumours, 1915-1918,” in Stefan Goebel and Derek Keene (eds.), Cities into battlefields: The Metropolitan Dimension of Total War. Historical Urban Studies series, Aldershot, Ashgate, 2011 o “Prostitutes as a Threat to National Honor in Habsburg Occupied Serbia, 1915-1918,” Journal of the History of Sexuality, 20/2 (2011), pp. 312-335; Jonathan E. GUMZ: “Losing Control: The Norm of Occupation in Eastern Europe in the First World War,” en Jochen BOEHLER, Wlodzimierz BORODZIEJ y Joachim von PUTTKAMER (ed.): Legacies of Violence. Eastern Europe’s First World War, [Europas Osten im 20. Jahrhundert. Schriften des Imre Kertesz Kollegs Jena, vol. 4], Munich, Oldenbourg Verlag, 2013 o The Resurrection and Collapse of Empire in Habsburg Serbia, 1914-1918, Cambridge, Cambridge University Press, 2009; John Paul NEWMAN: Yugoslavia in the Shadow of the First World War: War Veterans and the Limits of South Slav State-building, 1918-1941, Cambridge, Cambridge University Press, 2014 (de próxima publicación) o “The Origins, Attributes and Legacies of Paramilitary Violence in the Balkans”, en Robert GERWARTH and John HORNE (eds.): War In Peace. Paramilitary Violence in Europe after the Great War, Oxford and New York, Oxford University Press, 2012.
(3) Margaret MACMILLAN: The War that Ended Peace: The Road to 1914, Nueva York, Random House, 2013 [Traducción disponible en castellano: 1914: De la paz a la guerra, Madrid, Turner, 2013]. Sin duda, de la misma autora cabe tener muy en consideración un trabajo apasionante sobre las conversaciones de paz y el Tratado de Versalles de gran impacto en su día: París, 1919. Seis meses que cambiaron el mundo, Barcelona, Tusquets, 2005. Mlada Bosna fue un movimiento político activo en el periodo previo a la Gran Guerra que englobaría bajo sus filas a individuos -fundamentalmente jóvenes estudiantes serbo-bosnios, pero también bosnios musulmanes y croato-bonios- procedentes de todo tipo de orígenes políticos. Su objetivo fundamental era subvertir el dominio austro-húngaro sobre Bosnia y Herzegovina para garantizar la autodeterminación de dichos territorios dentro de un marco yugoslavo o pan-serbio, en este sentido buscaron el apoyo del propio estado y ejército serbios, apoyo que se vehicularía a través de la sociedad militar secreta serbia Crna Ruka [Mano Negra]. Ambas organizaciones fueron responsables intelectuales y materiales del asesinato del archiduque Francisco Fernando.
(4) Barbara TUCHMAN: The Guns of August, Nueva York, Presidio Press, 2004 [1962] [Traducción disponible en castellano: Los cañones de agosto: treinta y un días de 1914 que cambiaron la faz del mundo, Barcelona, Península, 2004].
(5) Entre sus trabajos podemos destacar Fritz FISCHER: War of illusions: German policies from 1911 to 1914, Nueva York, Norton, 1975 [1965] o From Kaiserreich to the Third Reich: Elements of Continuity in German History, 1871-1945, Londres, Unwyn Hyman, 1986 [1979].
(6) Max HASTINGS: Catastrophe 1914: Europe Goes to War, Londres, William Collins, 2013 [Traducción disponible en castellano: 1914: El año de la catástrofe, Barcelona, Crítica, 2013]
(7) Para Crna Ruka véase nota 3.

Anuncios
Esta entrada fue escrita por davidalegrelorenz y publicada el 16 febrero, 2014 a las 23:11. Se guardó como La cafetería del SIdIF. Charlando con... y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

2 pensamientos en “Entrevista con Pierre Purseigle, historiador de la Gran Guerra

  1. Pingback: Entrevista con Pierre Purseigle, historiador de...

  2. Reblogueó esto en Aben Zaydey comentado:
    Porque “nunca debemos dar por aceptada ninguna verdad”, revisar una y otra vez los hitos clave de nuestro pasado nos ayuda a entendernos a nosotros mismos, a entender nuestro presente y a luchar por un futuro en el que seamos capaces de convivir sin matarnos y sin desear hacerlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: