Seminario Interuniversitario de Investigadores del Fascismo

El fascismo español. Fundamentos y relación con el fascismo europeo. Entrevista de “La Linterna de Diógenes” (Radio Irrola Irrata) al historiador Ferran Gallego (por Matteo Tomasoni)

Ferran Gallego

Ferran Gallego

Hoy compartimos con todos los amigos y lectores del SIdIF una nueva entrevista al profesor Ferran Gallego (al respecto, no olvidéis de mirar también su anterior intervención en La cafetería del SIdIF. Charlando con…) realizada por el programa radiofónico La linterna de Diógenes. En ella tenemos la oportunidad de escuchar algunas importantes reflexiones sobre el fenómeno fascista, en las que –haciendo hincapié precisamente en la imprescindible obra del profesor Gallego, “El evangelio fascista”– el objetivo es aclarar cuáles fueron los propósitos políticos, sociales y también culturales de esta ideología. Conviene, sin embargo, aclarar que el objetivo de este análisis no es tanto la necesidad de considerar al fascismo como a un movimiento vinculado a un espacio político concreto, sino más bien observar que su expansión en la Europa de entreguerras correspondió a un proyecto político común que se conformó, tal y como lo define el profesor, en el proceso de la contrarrevolución. En efecto, lo que en la entrevista se entiende como la “modernización de la contrarrevolución” hace referencia precisamente a esta cuestión y puede considerarse en cada uno de los distintos casos nacionales entre los cuales también estaría, evidentemente, el español. Al respecto, en éste último se planteó la posibilidad de llevar a cabo un proyecto monolítico basado en la unidad y la defensa de los valores tradicionales aunque, debido al carácter de este entorno, el resultado fue la creación de un grupo heterogéneo que no pudo ocultar las aspiraciones y exigencias políticas de cada uno de sus integrantes.

Sin entrar excesivamente en el detalle, lo que resulta importante reafirmar en este contexto es que el fascismo no fue, por tanto, un sentimiento vinculado a un solo (exclusivo) proyecto político. Esta ideología fue más bien el resultado de una serie de manifestaciones sociales, económicas y culturales que empujaron a la sociedad de la época a buscar una respuesta eficaz ante la crisis que padecía una Europa recién salida del primer conflicto mundial. La solución consistía en la posibilidad de realizar una nueva política, que fuera el resultado de un proceso revolucionario en grado de cambiar por completo el panorama político de cada nación. En efecto, como sugiere el profesor Gallego, se produjo una condición por la que “la gente creía en algo […] había una fe tremenda en que una revolución era posible”; una contingencia en la que el fascismo estaba evidentemente dispuesto a asumir un peso fundamental en el proceso constitutivo del nuevo y moderno orden europeo.

Lo que se subraya a lo largo de la entrevista es, además, una condición que consideramos en este blog como algo fundamental en el estudio del fenómeno fascista y que se resume en su capacidad de síntesis política y cultural. En el caso español no podemos entender la evolución del fascismo sin considerarlo como la realización de un proyecto basado indudablemente en lo nacional, pero en grado de asimilar también a una “unidad de destino en lo universal” (el universalismo según las palabras de José Antonio Primo de Rivera), donde el futuro de la nación implica la restauración de una idea imperial que no ha dejado de existir. El fascismo va a ser por tanto aquel agente en grado de sintetizar lo tradicional con lo revolucionario, pero sobre todo el medio con el que cumplir una transformación social, política y cultural de la nación.

fascPor último, cabe decir que la ideología fascista tuvo también la capacidad de representar a todo lo que podía ser lo vinculante con la nación; según se puede observar, a lo largo de los años treinta principalmente, el individuo fascista llegó a creer firmemente que este movimiento era la manifestación directa del concepto nacional, siendo el único actor en grado de contrastar la voz de los grupos adversos. Esto fue muy evidente en el caso de la España republicana, cuando el conjunto contrarrevolucionario no sólo encontró en la síntesis fascista el método para contener el avance de los llamados antinacionales, sino que hizo de ella el principal referente de una comunidad decidida a acabar con el sistema liberal-democrático. Un proyecto que por su condición violenta (consideraba por Ledesma Ramos como una solución indispensable), acabó por materializarse con fuerza en las trincheras de la guerra civil y que dio cabida a un nuevo escenario inédito hasta aquel momento; éste sería la conformación de una cultura política que estableció las bases del futuro régimen franquista que, como bien sabemos, se identificó más en la solución autoritaria de base fascista que no en la revolución sistemática planteada por este movimiento.

Podéis acceder al audio de la entrevista en los siguientes links:

1.- http://www.sindominio.net/irola/spip.php?article4156

2.- https://archive.org/details/LDD23ElFascismoEspaol

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Esta entrada fue escrita por miguelalonsoibarra y publicada el 20 octubre, 2015 a las 0:32. Se guardó como La cafetería del SIdIF. Charlando con... y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

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