Seminario Interuniversitario de Investigadores del Fascismo

Entrevista con Alejandro Andreassi, historiador del Tercer Reich y la biopolítica nazi (por Steven Forti)

Hoy, tras un periodo de pausa en el que hemos estado resituando los objetivos y líneas de trabajo del SIdIF, volvemos de nuevo a la carga con una entrevista que nuestro compañero Steven Forti le hizo al profesor Alejandro Andreassi, también colega del seminario, con motivo de la publicación de su último libro sobre la biopolítica en Alemania desde finales del siglo XIX hasta la época nazi. De este forma, El compromiso fáustico. La biologización de la política de Alemania, 1870-1945 (Barcelona, El Viejo Topo, 2015) se convierte indudablemente en una referencia ineludible para la literatura en castellano sobre la historia alemana y, en especial, sobre la historia del Tercer Reich. Esperemos que encontreis interesante la entrevista.


Con Alejandro Andreassi Cieri quedamos una fría mañana de mediados de marzo en un bar del Eixample barcelonés para tomar un café y para hablar de su último libro, El compromiso fáustico. La biologización de la política en Alemania, 1870-1945, publicado a finales de 2015 por la editorial El Viejo Topo de Barcelona. Profesor del Departamento de Historia Moderna y Contemporánea de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Andreassi lleva muchos años investigando la historia del trabajo y del movimiento obrero, así como de los fascismos europeos.

Portada de “Arbeit Macht Frei”. El trabajo y su organización en el fascismo (Alemania e Italia)

Portada de “Arbeit Macht Frei”. El trabajo y su organización en el fascismo (Alemania e Italia)

Entre sus obras cabe señalar “Arbeit Macht Frei”. El trabajo y su organización en el fascismo (Alemania e Italia) (Barcelona, El Viejo Topo, 2004) y una serie de artículos y ensayos recientes relacionados con la historia alemana: “Willy Münzenberg, el gran comunicador rojo o ‘La Propaganda como arma’. La lucha por la opinión pública del Frente Único al Frente Popular” (en Alejandro Andreassi y José Martín Ramos (coord.), De un Octubre a otro. Revolución y fascismo en el periodo de entreguerras, 1917-1934, Barcelona, El Viejo Topo, 2010), “El significado del socialismo en los textos de la revolución conservadora alemana” (en Francisco Morente y Ferran Gallego (eds.), Rebeldes y reaccionarios. Intelectuales, fascismo y derecha radical en Europa, 1914-1956, Barcelona, El Viejo Topo, 2011), “El KPD en la Guerra Civil española y la cuestión del Frente Popular: algunas reflexiones” (en Hispania, n. 246, 2014) y “La genealogía de una Europa alemana, 1890-1945: cambios y continuidades” (en Ramon Franquesa (ed.), Librarse del euro. Encuentro de movimientos emancipatorios de los pueblos del sur de Europa, Barcelona, Icaria, 2016).

Steven: Uno de los conceptos que se encuentran en las primeras páginas de El compromiso fáustico es el de la biopolítica.

Alejandro: El subtítulo del libro debía ser efectivamente “La biopolítica en Alemania, 1870-1945” y le debo a Ferran Gallego la sugerencia de lo que acabó siendo el subtítulo definitivo, es decir “La biologización de la política en Alemania, 1870-1945”. En mi opinión, la biopolítica es un sistema de ideas que no se puede adscribir a cualquier coyuntura histórica, como hace Michel Foucault. Si tengo que inclinarme hacia algún planteamiento, sería el de Roberto Esposito y Giorgio Agamben. Existe una relación dialéctica entre construcción del concepto y análisis histórica en el cual el propio proceso histórico da las pistas de cómo se construye ese sistema de pensamiento. Hay una serie de conceptos estrechamente vinculados. Por un lado, la conducta humana está determinada biológicamente y por lo tanto las ciencias humanas también. A su vez, las relaciones humanas reproducen un organismo y la propia sociedad se comporta como un organismo viviente. Esta metáfora en realidad se convierte en una hipóstasis: no es que pareciera que la sociedad funcionara como un organismo viviente, sino que funciona como un organismo viviente. Y esto nos lleva a los orígenes de este sistema de pensamiento: la crisis de la modernidad, la pérdida de las certezas y la consiguiente búsqueda de otras certezas. Esta pérdida y esta búsqueda las producen los avances de la ciencia y es a través de esta misma ciencia, sobre todo de la biología, que se buscan las certezas.

Cubierta de "El compromiso fáustico"

Cubierta de “El compromiso fáustico”

Steven: Tu libro intenta repensar la misma historia de Alemania y el lugar del nazismo en esta misma historia.

Alejandro: En esto recupero la interpretación de David Blackbourn y Geoff Eley (The Peculiarities of German History. Bourgeois Society and Politics in Nineteenth Century Germany, Oxford, OUP, 1984). Para explicar el nazismo no nos ayuda, pues, la tesis de la persistencia de una tradición precapitalista casi feudal, como explica la escuela de Bielefeld, ni tampoco la idea del paréntesis o de la catástrofe ajena a la historia alemana, como planteó Friedrich Meinecke, o la culminación de un Sonderweg distinto a los demás países occidentales, a la manera de Hans-Ulrich Wehler. En la segunda mitad del siglo XIX, Alemania se convierte en poco tiempo en un país unificado y muy industrializado. Esta evolución tan rápida está acompañada de la presencia del militarismo y de la construcción de una nación alemana. No nos olvidemos que la conciencia de ser alemanes era sólo cultural-lingüística antes de la unificación. La rápida industrialización provoca unos cambios brutales. En la Alemania bismarckiana y post-bismarckiana, los grupos que más se benefician de ese proceso de desarrollo capitalista son los que le están exigiendo al Kaiser una radicalización ultranacionalista y xenófoba, es decir los sectores agrupados alrededor de la Liga Pangermánica, la Liga Naval y la Liga Colonial. La de Alemania es una nacionalización incompleta, hasta ahora incluso. Es una permanente expansión, como en el caso de Estados Unidos. No se trata pues de un Sonderweg y tampoco de un parentésis: es justamente la velocidad con que este proceso de industrialización se realiza, sumado a la construcción de un Estado, lo que provoca una crisis permanente entre tradición y modernidad. Y el fascismo es un elemento de la modernidad y, al mismo tiempo, un fenómeno profundamente reaccionario.

Steven: En las tres etapas de la historia alemana que estudias –el Kaiserreich, la República de Weimar y el régimen nacionalsocialista–, te centras en la relación entre ciencia y política. ¿Cuáles son los rasgos de esta relación?

Alejandro: Un rasgo determinante de la evolución de la modernización en Alemania –cuando hablo de modernización en este contexto entiendo el desarrollo de un capitalismo industrial y técnicamente muy avanzado– es la estrecha relación existente entre Academia, Estado y gran industria. Hay un momento culminante de este proceso de colaboración que es el Premio Krupp. Cuando hablo de Academia me refiero a las ciencias empíricas y entre ellas sobre todo a la biología, pero también a la química. Alemania era y sigue siendo un referente mundial en la biología. Los conocimientos en el campo de la química durante la Primera Guerra Mundial son lo que permiten a Alemania resistir durante cuatro años el bloqueo de las fuerzas de la Entente.

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Rudolf Virchow (1821-1902), médico y político alemán

Steven: Sin embargo, esta estrecha relación no lleva por si sola directamente al nazismo. En el libro hablas también, por ejemplo, de Rudolf Virchow que representó otra escuela en la biología alemana. Pero Virchow fue un caso aislado. ¿Por qué, entonces, se creó un vinculo tan estrecho entre ciencia y política que permitió las políticas aplicadas entre 1933 y 1945 por el régimen nacionalsocialista?

Alejandro: Virchow es un caso interesante. Aparte de ser un eminente medico y patólogo, fue un hombre que luchó en las barricadas de 1848, representando al ala izquierda del Parlamento de Frankfurt. Decepcionado por la derrota se recluye en el estudio. Elaboró una teoría de la célula muy interesante porque hace un símil biologicista, pero democrático. Todas las células tienen el mismo valor para Virchow. Esto es exactamente lo contrario de lo que dice el biologismo racial que va imponiéndose. Lo que pasa es que se va creando un paradigma que pretende explicar y proyectar políticamente una determinada imagen de la sociedad y de las relaciones sociales. ¿Por qué la economía alemana es éxitosa? Por razones raciales justificadas por la ciencia y, en concreto, por la biología. Es decir, en Alemania, entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, se creó un terreno fértil gracias a que este paradigma se asentó.

Steven: ¿Cómo la sociedad alemana pudo aceptar como normales discursos y prácticas como las que aplicó el régimen de Hitler?

Alejandro: Hay ciertas ideas-fuerza que se siembran en las décadas anteriores. Por ejemplo, un científico de la talla de Ernst Haeckel, en una obra de 1906, Die Lebenswunder, plantea que hay que liquidar a los niños discapacitados y a los criminales. Las tesis de Haeckel no se quedaban sólo en los círculos académicos, sino que tenían una gran difusión. Esto va creando un caldo de cultivo. Las contingencias históricas, como la Gran Guerra, la frustración de la derrota, la humillación nacional, el sufrimiento social y económico y un largo etcétera, facilitan que la gente recurra a elementos que le expliquen el porqué de la situación en que están viviendo. Durante la República de Weimar, esta corriente no cesa. Se debaten públicamente las leyes de esterilización: el Estado crea comisiones al respecto. No es la misma centralidad, desde luego, de la que le dará el régimen nacionalsocialista, pero también la República de Weimar se interesa en esta cuestión.

Eugenics_2Steven: ¿No hay, pues, fases de ruptura clara en toda la historia alemana de aquellas décadas?

Alejandro: No, exacto. Este es el problema. No hay fases de ruptura clara. El Gobierno del Kaiser, por ejemplo, le pidió al embajador en Washington que le enviase información sobre las leyes de esterilización que se están aprobando en Estados Unidos. Además, en todo el mundo occidental de esas décadas había interés por estas temáticas, hasta en Francia y en Suecia. No se trata sólo de Alemania. El término eugenesia perdió legitimidad después de la barbarie nazi, pero hasta los años treinta tenía toda la legitimidad. En The Nazi Connection. Eugenics, American Racism and National Socialism, Stefan Kühl explica los estrechos vínculos entre eugenistas norteamericanos y eugenistas nazis y cómo estos vínculos funcionan muy bien hasta el año 1939. No es casualidad que Charles Davenport consiga fondos para crear un centro de estudios de eugenética en los años veinte gracias al gran magnate de los ferrocarriles estadounidense porque se cree que la eugenesia contribuiría a la diminución de las huelgas y a la propagación de ideologías subversivas.

Steven: Sin embargo, ¿por qué en Alemania se llega al Holocausto?

Alejandro: Aquí es el contexto el que nos ayuda a contestar a esta pregunta. En Estados Unidos la respuesta a la crisis es el New Deal. Lo explica muy bien Wolfgang Schivelbusch en su obra Entfernte Verwandtschaft. Faschismus, Nationalsozialismus, New Deal. 1933-1939. La crisis se resuelve en dos casos, el de Italia y el de Alemania, con una dictadura y en el otro, el de Estados Unidos, de manera democrática. Junto a un terreno sembrado con determinadas ideas y paradigmas, es la coyuntura la que ofrece la respuesta a la pregunta que planteas. La Alemania de Weimar vive un periodo de relativa estabilidad sólo entre 1924 y 1929, pero hay una permanente situación de conflictividad con unas clases medias que se van radicalizando y que el movimiento obrero es incapaz de integrar. Y es esa pequeña burguesía, temorosa de una proletarización ya con la crisis de 1923 y aún más tras la gran crisis de 1929, que es la base de maniobra de todo este fenómeno y que, por más inri, está ilustrada con todo este pensamiento. Ese paradigma científico es un refugio explicativo y una propuesta de solución de las crisis. Básicamente, se trata una recuperación perversa de la certeza. Siempre he pensado que uno de los elementos que provoca adhesión al nazismo es la búsqueda de seguridad. Para esto es fundamental la Volkgemeinschaft, el sentirse parte de una comunidad. La eficiencia legitima medidas que consideramos inaceptables, como la separación de aquellos elementos que no se consideran útiles para la sociedad. La eficiencia del cuerpo social se considera el medio para que Alemania pueda ser una gran potencia y un país próspero. Y esta eficencia se obtiene también mediante el recurso a la biología.

El profesor Alejandro Andreassi

El profesor Alejandro Andreassi

Steven: Criticas la idea del breve siglo XX. ¿La Primera Guerra Mundial no es suficiente para explicar los fascismos?

Alejandro: Con todo el respeto que merece Eric J. Hobsbawm, no me encuentro de acuerdo en su periodización del breve siglo XX. Me parece más acertada la visión que propone Giovanni Arrighi en El largo siglo XX. Dinero y poder en los orígenes de nuestra época. Un fenómeno complejo como el fascismo no se puede explicar con las consecuencias de una inmediata posguerra. Tiene que haber todo un proceso de aculturación previo, de creación de modelos y de paradigmas de referencia que permitan acelerar la conexión entre elementos aparentemente dispersos. Piénsese en la aceptación por la gran parte de la sociedad alemana del exterminio de los Hereros en la actual Namibia o en los procesos de taylorización de la economía. Es decir, los perfiles que definen el siglo XX están emergiendo ya en el siglo previo. En el fondo es un largo proceso de aculturación. Setenta años no son muchos, si lo piensas, para que se asiente este paradigma y se acepten estas medidas, pero se trata de décadas donde se acelera todo. Y la Gran Guerra es el gran catalizador de muchos elementos que estaban dispersos. La Guerra no es el origen de todo y no explica por si sola lo que pasa después, pero sin la Guerra esto sería impensable.

 

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Esta entrada fue escrita por miguelalonsoibarra y publicada el 4 abril, 2016 a las 0:13. Se guardó como La cafetería del SIdIF. Charlando con... y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

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